29 julio, 2021

LOS SUEÑOS DEL FÚTBOL DE GIBRALTAR

Los habitantes de Faro, en Portugal, dedican la mayor parte de su tiempo a la pesca. También a disfrutar de las bondades de la Ria Formosa, una reserva natural de más de 170km2. Sin embargo, el 19 de Noviembre de 2013 se encontraron con una opción impensada para la zona. En el Estadio Algarve, se enfrentaron las selecciones de Gibraltar y Eslovaquia. No fue un partido más.

Si bien los registros ubican a Gibraltar como uno de los combinados nacionales más antiguos (en 1895 jugó su primer duelo), recién en 2013 el TAS determinó que la Federación fuese considerada miembro de pleno derecho de la UEFA. Aquel 0 a 0 contra los eslovacos, ante un puñado de espectadores, se convirtió en el primer partido oficial para el representativo del territorio británico que no cuenta con más de 30 mil habitantes. La selección fue admitida como miembro de la FIFA en mayo de 2016, ganó su primer partido oficial ante Estonia en 2019, se ubica 196° en el ranking mundial y el actual entrenador es el uruguayo Julio Ribas.

La conexión sudamericana no termina ahí. Teniendo en cuenta la proximidad con España, son muchos los argentinos que se desempeñan en la particular liga local. Es que, con apenas doce equipos, son tres las plazas que entrega para competencias europeas. El sueño de chocar con Barcelona o Liverpool es real y, sumado al incentivo económico, se convierte en un torneo tentador para futbolistas de nuestra región.

Maximiliano Continente es uno de los siete argentinos que componen el plantel de Mons Calpe. Desde su llegada junto a otros compatriotas, en enero, el equipo levantó: siete triunfos y un empate, antes de la obligada suspensión por la pandemia del coronavirus. 

“Hace unos años estuve cerca de venir y ahora se dio. Me encontré con una liga disparar, por el rendimiento de los equipos; con cinco o seis equipos fuertes y algunos que son muy débiles. Se dan resultados muy abultados y eso desmejora el nivel”, resume el defensor de 31 años.

El formato de la Liga es el siguiente: una primera rueda donde juegan todos contra todos y luego la división entre los seis primeros (Championship Group) y los seis del fondo (Challenge Group). El campeón tiene premio doble: clasifica a la pre Champions. El consuelo del segundo no es nada despreciable: un boleto para participar de la pre Europa League. Además, se disputa la Copa Local con otro pasaje para la clasificatoria al segundo torneo continental que quedará en manos del campeón. El equipo de los argentinos ya está en semifinales.

El papel de la selección en las eliminatorias a la Eurocopa era el esperable: perdió los ocho partidos, apenas marcó tres goles y le anotaron treinta y uno . “La mayoría de los jugadores de la selección ya son grandes, no parece venir una gran camada detrás; aunque acá fomentan el deporte con la obligación de tener cuatro jugadores locales en el equipo”, cuenta Continente. Sobre la posibilidad en un futuro de conseguir una oportunidad en el seleccionado local dice: “Es una chance que seduce, pero no hay muchos casos. Hay que estar cinco años en el país, pero la realidad es que el fútbol no es el gran atractivo de la sociedad acá: no se vuelven locos con potenciar la selección con gente de afuera, pero si con la Liga”.

Los argentinos están en permanente contacto con sus familiares en el país. Es que la pandemia trastocó todos los planes: deportivos y familiares. Continente tenía planeada la llegada de su mujer y su hija (de apenas siete meses) para el pasado mes de marzo. Por ahora, el encuentro deberá esperar. Y también es incierta la fecha de reanudación de una liga que se encuentra con la dicotomía España-Inglaterra. A nivel deportivo las decisiones van de la mano de lo que hacen sus vecinos, pero en el plano social se acomodan al manual del gobierno británico.

“Es complicado comparar en materia de dinero, por el cambio actual en la Argentina, pero para ganar algo así en nuestro país tenés que ser un jugador reconocido en la Primera B”, advierte el jugador que pasó por varios equipos del interior argentino. Sorprendido por la tranquilidad y el respeto de los habitantes de Gibraltar, explica que “acá los chicos que juegan no lo hacen por una cuestión económica, tienen otra realidad. Tienen sueldo y todo, pero no es el ingreso básico de ellos y muchos tienen otro trabajo”.

Ubicados en Cádiz, España, a treinta minutos del lugar de entrenamientos, Christian Fraiz, Juan Mattea, Matías Etchegoyen, Diego Díaz, Nahuel Sendín, Santiago Pastorini y Maximiliano Continente, los argentinos que juegan en Mons Calpe, esperan ansiosos la reanudación de la actividad y el duelo de semifinales de la Copa local que los puede llevar a disputar un torneo internacional.

Es fútbol. En Gibraltar. Pueblo chico… sueños grandes.

Por Fabián Taboada

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